La Nueva Clase C reduce emisiones de dióxido de carbono.
Gracias al desarrollo continuo de mejoras para el motor, el uso combinado de métodos ligeros de construcción y una excelente aerodinámica, la Nueva Clase C de Mercedes-Benz consume hasta 17 por ciento menos de combustible que el modelo introducido al mercado en 2000. La Evaluación de Ciclo de Vida, verificada por las autoridades alemanas de inspección técnica (TÜV), ha confirmado que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) se han reducido en 15 por ciento en este modelo.
Los resultados de dicha evaluación demuestran el extraordinario avance que ha logrado Mercedes-Benz en años recientes dentro del campo de los productos orientados a la protección ambiental. En comparación con el modelo anterior, los especialistas calcularon que para la Nueva Clase C se ha obtenido una reducción de 125 gigajoules en su requerimiento global de energía, lo cual corresponde aproximadamente a 3,800 litros de combustible.
La reducción de emisiones por escape es igual de impresionante: en comparación con el modelo previo, la tecnología de punta de la Nueva Clase C ha hecho posible una disminución de 20 por ciento en las emisiones de óxido de nitrógeno y de 13 por ciento en hidrocarbonos. En tanto, la emisión de partículas de los modelos diesel se ha reducido a más del 90 por ciento gracias a la instalación de un filtro de mantenimiento libre de partículas como parte del equipo estándar.
Mientras realizaban la Evaluación del Ciclo de Vida, los especialistas basaron sus resultados en las etapas de producción de material y componentes, así como en una vida de operación de 200 mil kilómetros y el reciclamiento subsiguiente. Durante el proyecto se analizaron hasta 40 mil procesos individuales. Para este segmento del mercado, la Nueva Clase C es la única en el mundo que cuenta con un certificado ambiental.
La información que describe los productos relacionados con el ambiente también fue verificada por la TÜV.
|